Gracias por tu tiempo, tu opinión es valiosa para mí.
jueves, 20 de octubre de 2016
jueves, 13 de octubre de 2016
Esa tarde en El Sanfra...
Si alguna vez pasaste por Piriapolis, especialmente ´´El Sanfra´´, sabes que es un lugar mágico que suele regalar momentos únicos, con sus amaneceres y atardeceres pintados de colores que despiertan sentimientos, acompañados de los aromas del mar y los sonidos de la tranquilidad; con su paisaje pintoresco bien de balneario.
El pasado domingo 9 de octubre fue uno de esos días, especial en todo sentido. Por motivos personales tuve la suerte de tener una escapadita al lugar en el que viví mis primeros veranos como niño y adolescente, donde crecí en el surfing y tantas memorias me dio.Desafortunadamente, ese día no fui preparado como para tocar agua; todavía no encuentro excusas para mi falta de preparación. Hecho que lamento con dolor en el alma, y no es por exagerar, pero si alguna vez sentiste este deporte sabes que tocar agua o no, no se toma a la ligera.
Cuando bajé a la playa por primera vez en la tarde me encontré con esta situación:
Al principio mantuve la calma, pero pasados los minutos corrí desesperado a casa a buscar una tabla que me permita tener mi dosis de diversión y paz.En el camino, a paso apresurado y lleno de esperanzas por encontrar algo, imaginaba todo lo que podría hacer al tomar tan solo una ola. Despejarme, sentir el agua, la suave brisa del momento, vivir el atardecer en mi templo, El Sanfra. Era una oportunidad única.
Lamentablemente mis cosas estaban en Montevideo, y con suma tristeza asumí la bronca. Baje a la playa, y con las ganas en el pecho me senté en la arena a contemplar lo que para mi fue una tarde mágica.
Tuve la suerte de que un alma generosa con cámara me la prestase, de modo que pude registrar para ustedes lo que mis ojos experimentaron. Dale play a la música del costadito → → → y pasate estas fotos. ↓
Hasta el próximo mar, ¡buena semana!
jueves, 6 de octubre de 2016
¡Animate!
Les presento algunos datos sobre este deporte para que reflexionen...
Y vos, ¿por que no te sumas? Uno de los ingredientes secretos es la voluntad.
¡Buena semana!
lunes, 26 de septiembre de 2016
Surfeando mi vida
Si dijera que todo empezó a mis 4 años de edad en el primer
momento que logré pararme sobre una tabla de surf estaría mintiéndoles. En
realidad, todo empezó mucho mucho antes.
A la derecha se encuentra mi hermana y a la izquierda estoy yo.
4 años, 2001.
Playa Los Ingleses, Brasil.
|
La conexión
con el mar está en mi sangre, desde la panza de mi joven madre que fielmente
acompañaba al loco de mi padre a cada lugar que iban en busca de olas. Fines de
semana, feriados, invierno, verano, turismo, ‘’sanguchito’’; cada día que era
posible y las condiciones se prestaban, ellos estaban ahí.
![]() |
| Revista uruguaya Mareas. |
| En la foto de la izquierda me encuentro yo, a la derecha Nicolas Malet y debajo Bachi Brum. |
Mi padre se
introdujo en el tema desde muy chico, aproximadamente a los 14 años. Por un lado motivado por la música de su
época, los 80, donde los Beach Boys sonaban
entre los jóvenes. Y por otro lado tuvo un primer encuentro con el surf en un
viaje con su familia a otro país que le cambió la vida por completo.
En ese
entonces el surfing en Uruguay no era un deporte practicado por muchos como lo
es hoy en día. Peso a peso, con el gran sacrificio que le llevó, compró su
primer tabla. Una Energy roja con un
rayo de diseño. Desde ese entonces hasta el día de hoy la locura y amor por
este deporte trascendieron a un nivel inimaginable. Se reflejó en todos los
ámbitos de su vida; sus gustos musicales, sus estilos, sus amistades, sus
motivaciones, ambiciones y metas.
| Papá en 1996, 24 años, Punta del Diablo. |
Y acá estoy
yo, hijo de estos locos apasionados. Imposible no ser un pez de mar viniendo de
esta camada. Mis primeros pasos los di en la arena, frente al mar, con el sol y
la luna de testigos.
Antes de
estar listo para lanzarme al mar, el viejo siempre se preocupó por enseñarme a
surfar el mar desde la tierra. Con esto me refiero a observar el mar con
paciencia, respetarlo, prestar atención y ser cuidadoso. Observar los canales
de agua entrantes y salientes, el viento, la rompiente, dirección del mar; un
montón de cosas que con los años fui comprendiendo con mayor claridad e
incorporando a mi experiencia de manera natural.
Desde siempre él estuvo ahí. Acompañándome en cada brazada que daba, motivándome a seguir adelante, brindándome confianza y seguridad en cada mar y ola que nos enfrentábamos; enseñándome lecciones que nadie mejor que él podía darme.
Recuerdo de un día emocionante e inolvidable de Papá y yo en Chicama, Perú, ''la ola izquierda más larga del mundo''.
2012.
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Mi primer
salto sobre una tabla no fue en el mar sino que en una tabla dibujada en la arena.
Un protocolo que me sirvió de importante base para luego enfrentarme con
seguridad a una tabla en el mar. Y así fue como todo arrancó.
Miles de
olas, caídas, sustos, risas y emociones que el surf me dio fueron formando poco
a poco lo que hoy soy dentro y fuera del agua.
Honestamente
el surfing representa en mí algo mucho más fuerte que un deporte. Representa mi
vida, mi manera de ser, de actuar, de ver el mundo y apreciarlo todo.
No existe
nada que iguale la sensación de estar sentado en el mar, flotando, mirando al
horizonte en una tranquilidad que te abraza amigablemente y te hace sentir más
libre que nunca. Vivo.
El cuerpo se relaja completamente y
libera sustancias en la sangre que te hacen sentir feliz, desestresado, en
calma, en conexión con el mar.
![]() |
Foto por Matías Bernadá, La Paloma 2016.
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Para quienes nunca lo vivieron les
digo que están a tiempo. Siempre van a estarlo, porque no existe edad o límite
que impida colorear tu vida con uno de los mejores regalos que la vida nos ofrece. Sólo hay que ser paciente, persistente, dedicado, observador y respetuoso, lo
demás viene sólo.
No tengas miedo, si respetas al mar, él te
respetará también. Y te regalará experiencias y sensaciones que nada ni nadie
te darán jamás de la misma manera.
lunes, 19 de septiembre de 2016
Un surfer en la ciudad
No todos los que llevamos esta pasión en la sangre tenemos la suerte de vivir en un lugar donde las probabilidades de meterse al agua y surfar una buena ola por semana sean altas, por eso dedico este espacio para nosotros, los surfers de ciudad.
Para quienes vivimos entre estas dos líneas (Río de la Plata medio e inferior),
las cuales delimitan aproximadamente la separación entre río/océano, lo que hace que las condiciones de nuestra costa y territorio no alcancen como para regalarnos una buena rompiente y olas constantes.
Por lo tanto algunos de los panoramas posibles que nos quedan van por acá:
Frustrante: el pronóstico es muy bueno y no hay chance de alejarse unos kilómetros del río. Por lo tanto horas más tarde te están llegando las fotos que aparecen en las redes de la ola que entró por Punta del Este o La Paloma y tenes que tragarte la fisura con orgullo de tu patria.
Real: se viene una tormenta y sabes que probablemente salga un picadito en la Playa Honda o Pantalla; enseguida movés amistades para ver quien se prende a una tarde de ChocolatSurfing para calmar las aguas y pasar un rato en el lugar donde más cómodo te sentís.
El mejor de los casos: llega el viernes y Windguru te tiró ese mar del sur, viento norte y período +10, soleado; y toda la banda que quiere arrancar en busca de ESA ola. La ola que en una tarde de mates con amigos tanto imaginaste bajo tus pies, en un atardecer épico de esos con sabor a paz, goce y desestrés. La que vas a pasar todo el camino de vuelta a casa repitiendo en tu cabeza hasta el próximo mar que vuelvas a tocar.
De todas formas ser un surfer en la ciudad no es tan malo, por lo menos en Montevideo, que cada tanto nos da una alegría y nos deleita con su paisaje urbano y olas rompiendo cerca de la orilla, bravas o prolijas, esperando que algún fisura baje con todo su equipamiento puesto cruzando la rambla entre los autos con la tabla en mano y ganas de llevarse unas buenas olas.
martes, 6 de septiembre de 2016
¡ Aloha !
Les doy una cálida bienvenida a este nuevo espacio que se me ha permitido emprender, donde voy a hablarles sobre un deporte que muchos ya conocen y que ha estado creciendo en nuestro país, el surf.
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| Fotógrafa de La Paloma, Los Botes. |
A medida que vaya avanzando en este proyecto la idea es exponer diferentes contenidos relacionados a este apasionante deporte como por ejemplo: informar y recomendar lugares para practicarlo, algunos consejos o tips para quienes piensan iniciarse, brevemente hacer una presentación de la historia y su llegada en Uruguay, entre otros contenidos.
Les agradezco la atención y, ¡buena vibra!
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